Deja un señuelo y entérate si alguien entra donde no debe
Un archivo «Contraseñas», un enlace o un acceso falso que nadie debería tocar. Lo dejas en una carpeta, en el ordenador de la oficina o en un pendrive; si alguien lo abre, te avisamos por correo.
Cómo funciona
- Creas la trampa y confirmas tu correo. Así los avisos solo te llegan a ti.
- La dejas donde nadie debería entrar: el archivo en una carpeta o un pendrive, el enlace dentro de un documento interno, el acceso falso en tus notas.
- Si alguien la toca, te avisamos con la hora, el tipo de dispositivo y qué hacer. Quien la toca no ve ningún aviso.
En junio de 2027, con el plan Empresa, las trampas llegarán también a tu correo y a tu nube, y se colocarán solas donde más sirven.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve una trampa digital?
Para enterarte de que alguien ha llegado a donde no debía: una carpeta compartida, el ordenador de la oficina, un pendrive, tu correo. Dejas un señuelo que nadie debería abrir; si alguien lo abre, te avisamos por correo.
¿Qué sabéis de quien la toca?
La hora, el tipo de navegador y de sistema, y su red recortada al nivel del operador (por ejemplo 83.45.x.x). Nunca la dirección completa: la trampa sirve para saber que alguien ha tocado lo que no debía, no para localizar a nadie.
¿Dónde la dejo?
El archivo «Contraseñas», en una carpeta que nadie más debería abrir (en el ordenador, en la nube o en un pendrive). El enlace, dentro de un documento interno. El acceso señuelo, en un archivo de notas o en un gestor de documentos. No las pegues en un chat ni te las mandes por correo: las vistas previas automáticas también avisan.
¿Puedo poner una trampa en algo que no es mío?
No. Úsalas solo en tus archivos, tus cuentas y los sistemas que gestionas. No sirven para seguir a nadie y no están pensadas para eso.
¿Cuánto dura?
Un año. Las activaciones se guardan 90 días. Desde el enlace de gestión que te mandamos puedes ver el historial y borrar la trampa cuando quieras, y entonces se borra todo.